Funlandia transformó el espacio en una aventura interior inspirada en la selva tropical, reuniendo múltiples experiencias de juego en un entorno atractivo. El proyecto combina un parque infantil interior, una piscina de bolas, juegos blandos y juegos de pared, ofreciendo a niños de distintas edades más formas de trepar, deslizarse, explorar e interactuar.
El diseño se articula en torno a una fresca paleta de verdes, complementada con vegetación tropical, detalles de madera y divertidos personajes de animales, como leones, monos, osos, tigres y cebras. Funlandia también aprovecha eficazmente el espacio vertical y las estructuras de varios niveles, ampliando las posibilidades de juego y creando una atmósfera de selva inmersiva que invita a explorar y descubrir.
