Funlandia transformó un complejo espacio vertical en un dinámico destino de entretenimiento deportivo, creando un entorno donde se unen el movimiento, la aventura y la interacción. Diseñado para niños, familias y exploradores activos, el proyecto aprovecha toda la altura del recinto para ofrecer una emocionante experiencia en varios niveles.
El espacio incluye circuitos de cuerdas, tirolina sobre riel, camas elásticas, red arcoíris, carnaval de toboganes y circuitos Ninja, que permiten trepar, saltar, deslizarse y explorar en un recorrido continuo. Gracias a una planificación inteligente y a una combinación variada de atracciones, Funlandia creó un destino que fomenta el juego activo y maximiza el valor del espacio interior.
